Cómo embalar cerámica de forma segura para enviarla por correo: guía paso a paso

Enviar cerámica hecha a mano por correo puede ser estresante: un solo golpe durante el transporte puede arruinar meses de trabajo. Por eso, si estás pensando en enviar tus piezas por correo, esta sencilla guía te explica paso a paso cómo envolverlas y embalarlas para que lleguen intactas.

Lo que necesitarás

  • Plástico de burbujas (si es posible, de dos grosores: estándar y reforzado).

  • Cartón corrugado (láminas o cajas pequeñas).

  • Caja de envío resistente (caja exterior) y una caja más pequeña si quieres usar doble caja.

  • Papel de embalaje o papel de periódico (sin ácido para piezas valiosas, si está disponible).

  • Relleno de embalaje tipo “packing peanuts” o papel arrugado (evita los rellenos sueltos de plástico triturado para piezas frágiles).

  • Cinta de embalar resistente.

  • Tijeras y un rotulador.

  • Opcional: láminas de espuma, protectores de esquinas, bridas o bandas elásticas para las tapas.

Paso 1: Inspecciona y prepara la pieza

Limpia y seca la pieza de cerámica por completo. Identifica cualquier parte suelta (tapas, asas desmontables) y embálala por separado dentro del mismo paquete. Haz una foto rápida de la pieza antes de empaquetarla: te servirá para tus propios registros y para posibles reclamaciones en caso de que llegue dañada.

Consejo pro: Si la pieza es delicada, envuélvela primero en papel de seda sin ácido para evitar arañazos.

Paso 2: Crea una capa protectora interior

Extiende 2–3 capas de plástico de burbujas o espuma. Coloca la pieza de cerámica en el centro. Envuélvela bien ajustada para que todas las superficies queden cubiertas; las piezas pequeñas necesitan menos envoltura que las grandes y pesadas, pero la clave es evitar cualquier contacto directo con la caja.

Asegura el plástico de burbujas con un pequeño trozo de cinta, pero no pegues cinta directamente sobre la cerámica. En piezas de formas irregulares (jarras o figuritas), añade acolchado extra alrededor de cualquier saliente, como picos o asas. Usa una segunda capa de envoltura girada 90° respecto a la primera para crear un colchón con protección cruzada.

Paso 3: Protege las tapas y las piezas por separado

Si tu pieza tiene una tapa desmontable o elementos delicados, envuélvelos por separado con plástico de burbujas y colócalos junto a la pieza principal dentro de la caja. Coloca un acolchado entre la tapa y la pieza principal usando espuma o papel doblado para evitar el contacto y el roce.

Consejo pro: En piezas con huecos interiores, como jarrones, rellena el interior con papel arrugado o papel de seda suave para añadir protección.

Paso 4: Construye una base resistente dentro de la caja

Forra el fondo de la caja de envío con al menos 2–3 pulgadas (5–8 cm) de material de relleno, como “packing peanuts”, papel arrugado o espuma. Esto absorbe los golpes si la caja se cae. Si la pieza de cerámica es pesada, utiliza una base más gruesa.

Coloca una lámina de cartón corrugado debajo del relleno para repartir el peso de forma uniforme, especialmente si envías varios artículos en una sola caja.

Paso 5: Coloca la pieza envuelta sobre la base y rellena los huecos

Coloca con cuidado la pieza de cerámica envuelta en el centro de la caja. Rellena todos los huecos a su alrededor para que no pueda moverse. El movimiento es la causa número uno de roturas. Usa papel arrugado, espuma o “packing peanuts” para rellenar espacios, y añade material hasta que la pieza quede completamente inmovilizada.

Si tienes varios artículos pequeños, envuelve cada uno por separado y crea separadores internos con cartón para evitar que se golpeen entre sí.

Consejo pro: Usa una segunda caja más pequeña (doble caja). Coloca la pieza envuelta en la caja interior, añade acolchado, ciérrala con cinta y luego mete esa caja dentro de otra más grande con acolchado adicional. Esto añade una capa extra de protección para piezas especiales.

Paso 6: Sella y refuerza la caja

Cierra la caja y pasa cinta de embalaje resistente por todas las uniones, tanto abajo como arriba, usando el método de “cinta en H”: una tira por el centro y dos por los bordes donde se juntan las solapas. Refuerza las esquinas con cinta adicional. Etiqueta la caja con “FRÁGIL – Manipular con cuidado” y marca la parte superior para indicar la orientación.

Consejo pro: Escribe la dirección del destinatario en una etiqueta y coloca una copia dentro de la caja por si la etiqueta exterior se daña.

Paso 7: Haz una prueba y añade más relleno si es necesario

Una vez sellado el paquete, dale a la caja un ligero movimiento. No deberías notar ningún desplazamiento en el interior. Si lo notas, ábrela y añade más acolchado.

Paso 8: Asegura el envío y documenta

Para ventas o piezas destinadas a galerías, considera contratar un seguro de envío. Conserva las fotos tomadas antes del envío y anota el peso y las dimensiones de la caja, ya que muchos transportistas exigen esta información para tramitar reclamaciones. Usa un envío con seguimiento para poder controlar la entrega.

Consejos extra

  • Usa materiales de embalaje reciclados siempre que sea posible: papel triturado, tela vieja o periódicos (evita las tintas en esmaltes muy delicados).

  • Para piezas muy largas o estrechas (jarrones altos), envía en posición vertical si es posible, con refuerzos internos adicionales.

  • Anota el coste del envío en función del peso y las dimensiones de la caja: te ayudará a presupuestar proyectos más grandes y envíos para exposiciones.

  • Añade una foto de la pieza en el exterior de la caja: si envías varios paquetes, esto te ayuda a asegurarte de que la pieza correcta va a la persona correcta.

Embalar cerámica de forma segura se basa en dos cosas: inmovilizar la pieza y absorber los golpes. Con un buen envoltorio, suficiente acolchado y una caja resistente, tus creaciones hechas a mano viajarán con seguridad.