«Ve tan grande como te permita el horno»: dentro del curso intensivo de fin de semana de construcción manual de objetos grandes
Nos sentamos con Maryia Virshych, tutora en Corrie Bain International Ceramics School en Barcelona, para hablar sobre el curso intensivo de fin de semana de construcción manual de la escuela, y sobre por qué construir a gran escala puede ser la vía más rápida hacia una comprensión más profunda de la arcilla.
El curso parte de una premisa bastante atrevida: pasar todo un fin de semana construyendo a una escala realmente grande. ¿De dónde surgió la idea?
Empezó con el propio estudio. Contamos con equipamiento que muy pocos lugares pueden ofrecer: una extrusora, una laminadora de planchas, hornos enormes. Es algo verdaderamente poco habitual, y nos pareció que debíamos aprovecharlo al máximo. Luego empecé a fijarme en lo que ocurría en mis clases habituales de construcción manual: los estudiantes iban trabajando cada vez más grande, llevando sus ambiciones un poco más lejos cada semana. Nos lo estábamos pasando muy bien con ello. Finalmente, un estudiante decidió que iba a hacer una pieza tan grande como el horno permitiera físicamente. Literalmente medimos el horno y dijimos: “Vale, estas medidas son tus límites. Pero hasta ahí, adelante”.
Esa energía se contagia. Y fue entonces cuando pensé: deberíamos convertir esto en algo más intencional, más accesible, y ofrecer a la gente un espacio específico para comprometerse de verdad con el trabajo a gran escala.
Para los ceramistas que suelen trabajar en pequeño formato, ¿qué retos pueden encontrarse al construir formas grandes?
Lo principal es que trabajas contra la gravedad. Pero aquí es también donde la arcilla revela algo mágico. A medida que se seca, se endurece, lo que significa que puedes seguir construyendo por etapas. El verdadero reto, y el punto en el que las piezas fallan, está en gestionar el grado de humedad de la arcilla. Si está demasiado húmeda, toda la estructura se derrumba bajo su propio peso. Si está demasiado seca, no puedes unir correctamente nuevas secciones.
Esto es algo difícil de aprender de manera teórica: hay que demostrarlo a través del tacto. Y, en realidad, de eso trata este curso: de desarrollar ese instinto. Empiezas a sentir cuándo la arcilla está en el punto adecuado. Aprendes qué puedes y qué no puedes hacer en cada fase de la construcción. Construir una pieza a mayor escala te obliga a prestar mucha atención a cómo se va secando la arcilla, impulsando tu comprensión del material mucho más lejos y mucho más rápido que trabajando en pequeño formato.
Los estudiantes saldrán del curso con un conocimiento más profundo de la arcilla y de sus posibilidades.
El curso se centra específicamente en la construcción con planchas y churros extruidos. ¿Por qué estas técnicas para trabajar a mayor escala?
Principalmente, por la velocidad. Cuando estás construyendo algo grande, no quieres pasarte media jornada haciendo churros a mano. Ralentiza todo el proceso y, sinceramente, ¡es un poco aburrido! La extrusora elimina por completo ese paso. Simplemente construyes, construyes y construyes. Abre todo un mundo nuevo de posibilidades.
Además, empezamos cada pieza utilizando una plancha sobre un molde, de modo que no empiezas desde cero: construyes a partir de ahí. Tomamos estas decisiones para eliminar las partes repetitivas y lentas del proceso. Esto permite que la atención de los estudiantes se centre donde realmente importa: en el grado de humedad de la arcilla y en el diseño de la pieza.
Por eso también el curso no es para principiantes absolutos. Nos saltamos los aspectos básicos. Si nunca has tocado la arcilla, este no es tu punto de partida. Pero si tienes algo de experiencia y estás preparado para un reto, este curso está diseñado exactamente para ti.

La descripción del curso menciona arcilla con chamota. ¿Por qué esa elección en concreto?
Por dos motivos. Estructuralmente, la arcilla chamotada es mucho más resistente para construir con ella. La chamota es arcilla que ya ha sido cocida en bizcocho y molida de nuevo en pequeñas partículas, para después mezclarse otra vez con la pasta cerámica. Piensa en ello como la diferencia entre cemento y hormigón. La chamota aporta a la arcilla una estructura interna que facilita construir en altura y trabajar a mayor escala.
El segundo motivo es el acabado. Vamos a hacer una monococción de estas piezas; no las vamos a esmaltar. Y la arcilla chamotada tiene un aspecto realmente bonito sin esmaltar. Posee una cualidad rústica y terrosa que parece intencionada y completa, no inacabada. Tenemos varios colores distintos con los que trabajar y, sinceramente, me gustan todos, así que quizá simplemente votemos el mismo día.
Tu filosofía de enseñanza pone énfasis en la individualidad. ¿Cómo encaja eso en un formato estructurado de fin de semana?
Hay menos tiempo abierto que en un curso continuo más largo; esa es simplemente la realidad de dos días. Pero sí incorporamos la intención individual al proceso desde el principio. Lo primero que hacemos es dibujar. Los estudiantes esbozan su pieza dentro de un marco general —grande, vertical, aproximadamente dentro de ciertas proporciones— y eso se convierte en su plan. Durante todo el día, trabajas hacia tu propia idea.
Siempre pido a los estudiantes que dibujen antes de construir, porque es muy fácil dejarse llevar cuando se trabaja con arcilla. Y eso también tiene su lugar. Pero creo que se aprende más cuando intentas realizar algo concreto, cuando tienes una intención y la llevas hasta el final.
La extrusora y el trabajo con planchas eliminan las partes repetitivas del proceso. Eso te libera para centrarte en dos cosas: leer el grado de humedad de la arcilla y construir siguiendo tu diseño. Además, trabajar a gran escala te da cierto margen. Si te desvías ligeramente de tu plan, se nota menos que en una pieza pequeña. Tienes más espacio para encontrar el camino de vuelta.
¿Qué tipo de cosas podrían llegar a hacer las personas?
Me encantan las formas mediterráneas. Los grandes jarrones clásicos en arcilla cruda se ven extraordinarios a gran escala. Son formas sencillas, pero el tamaño y el material lo hacen todo. También creo que es probable que veamos al menos una pieza que se sitúe en algún punto entre un recipiente y una mesa auxiliar. Ese territorio entre el mobiliario y la cerámica es realmente interesante. Seamos sinceros: ¿quién necesita realmente un recipiente tan grande? Pero se ve increíble. Tiene presencia. Y con arcilla chamotada a esa escala, tiene una hermosa sensación de peso.

El grupo está limitado a cuatro personas. ¿Es solo una cuestión práctica?
Práctica, sí: todo el mundo necesita acceso a la extrusora, a la laminadora de planchas y a suficiente espacio en el suelo. Pero también es, en gran medida, una decisión deliberada. A esta escala, las piezas necesitan atención constante. Tengo que moverme entre los estudiantes durante todo el día, comprobar cómo se siente cada pieza y detectar problemas antes de que se conviertan en derrumbes. Puedo explicar la teoría todo lo que quiera, pero al final necesito tocar la arcilla y decir: sí, ahora puedes seguir construyendo, o no, esto necesita estar más seco.
Con cuatro personas, puedo dar ese nivel de atención. Es casi uno a uno. Y eso importa, porque realmente queremos que todo el mundo tenga éxito. Son piezas grandes. Un fallo significa material desperdiciado, espacio de horno desperdiciado y mucho esfuerzo tirado por la borda, así que un alto nivel de atención por parte de la tutora hace que eso no ocurra.
¿Para quién es este curso? ¿Quién sería tu estudiante ideal?
Alguien que ya esté haciendo algo de construcción manual, quizá en casa o en un estudio más pequeño, y que haya sentido curiosidad por trabajar a mayor escala, pero no haya tenido el espacio o el equipamiento para intentarlo. Porque, para ser sincera, muy pocos estudios tienen lo que tenemos aquí. Si lo más grande que has conseguido construir hasta ahora es un jarrón de 30 centímetros, este curso cambiará tu percepción de lo que es posible. Y, lo que es importante, lo que aprendes aquí no se queda en esta escala. Los principios —cómo leer el grado de humedad, cómo construir por etapas, cómo seguir tu diseño— se trasladan directamente a tu práctica cotidiana.
Por último, ¿con qué actitud te gustaría que llegaran los estudiantes?
Ven con una idea. Ten en mente algo que te gustaría hacer. Pero mantenla con flexibilidad. La arcilla es un material natural, y estás trabajando a una escala que quizá sea completamente nueva para ti. Las cosas cambian. Puede que tu pieza quiera ir en otra dirección. Eso no es un fracaso: eso es la cerámica.
Sé ambicioso. Pero sé flexible. Si te aferras demasiado a un resultado fijo, la arcilla te lo hará pagar. Ven preparado para enfrentarte a un reto, para sorprenderte y para marcharte con algo que no sabías que eras capaz de hacer.
El Intensive Weekend Big Object Handbuilding Course se desarrolla durante un fin de semana y está limitado a cuatro participantes. En inglés y castellano. Reserva tu plaza aquí.